Los medios de comunicación y los periodistas independientes son a menudo blanco de ataques DDoS (ataque distribuido de denegación de servicio) y de “mail bombing” o bombardeo de mensajes. En este segundo artículo de una serie de tres sobre el ciberacoso, Reporteros Sin Fronteras (RSF) propone medidas preventivas contra este tipo de ataques.
Los sitios web y los buzones de correo electrónico de los medios y los periodistas freelance son a menudo el blanco de ciberataques que les impiden difundir su trabajo y, por lo tanto, repercuten directamente en la capacidad del público para acceder a la información. A continuación se describen las dos técnicas más comunes de ciberataque colectivo:
- El ataque distribuido de denegación de servicio (DDoS) consiste en saturar deliberadamente un servidor con solicitudes hasta que se vuelve inestable o deja de ser accesible. Los medios digitales afectados podrían ver, por tanto, cómo su plataforma principal queda inutilizable, poniendo en peligro su trabajo y su influencia. Esta modalidad de ataque se utiliza especialmente contra medios independientes y webs de derechos humanos. Por ejemplo, el Gobierno ruso lleva utilizando ataques DDoS contra las webs de medios ucranianos desde el inicio de la invasión del país y la guerra.
- El “mail bombing” consiste en inundar con miles de mensajes el canal de comunicación de un objetivo —como la bandeja de entrada de un correo electrónico o una aplicación de mensajería— hasta que no pueda recibir nuevos mensajes. Una táctica habitual es utilizar un bot automatizado para registrar la dirección de correo electrónico del objetivo en miles de servicios de suscripción en línea, a menudo en webs que difunden contenidos de odio o pornografía. Incluso hay empresas que venden direcciones de correo de registro a usuarios de pago por precios tan bajos como 5 dólares por 1.000 direcciones.
Medidas preventivas
- Evitar mostrar la dirección de correo: Para contrarrestar los ataques de mail bombing, los periodistas deben intentar limitar los lugares en los que publican o introducen su dirección de correo electrónico en texto sin cifrar en Internet. Deben revisar cuentas antiguas o páginas web en las que su dirección de correo electrónico pueda haber aparecido y tratar de que se elimine, y estar siempre preparados para un posible ataque por bombardeo de mensajes manteniendo actualizados sus servicios de correo electrónico y su software antivirus.
- Configurar sistemas de filtrado: Los periodistas y otros profesionales de los medios deben activar sistemas de filtrado en sus dispositivos para poder reaccionar rápidamente ante ciberataques grupales. Para los ataques DDoS, existen servicios disponibles que distinguen las solicitudes maliciosas de las legítimas, como Project Shield de Google y el servicio de protección contra DDoS de Cloudflare. Para los ataques de mail bombing, los periodistas pueden aplicar filtros de spam o bloquear contactos sospechosos.
- Denunciar los ataques a los proveedores de servicios: En lo que respecta a los ataques de bombardeo de mensajes, los periodistas deben denunciarlos inmediatamente a sus proveedores de correo electrónico o de mensajería, y pedirles ayuda sobre cómo solucionarlo, ya que éstos disponen de los medios para contrarrestar y resolver la avalancha de mensajes.
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