El doxxing, que consiste en publicar información privada de una persona en Internet sin su consentimiento, es una técnica que se utiliza habitualmente contra los periodistas. En este último artículo de una serie de tres sobre el ciberacoso, Reporteros Sin Fronteras (RSF) propone medidas preventivas contra este tipo de ataques.
El doxxing es una forma de ciberacoso mediante la que se publica en Internet información personal y sensible de una persona con la intención de causarle un perjuicio, intimidarla y dañar su reputación. Los periodistas que informan sobre temas controvertidos suelen ser blanco de maniobras de doxxing, que a menudo van seguidas de campañas de desprestigio o de amenazas directas, como le sucedió a la corresponsal de Al Jazeera en la Casa Blanca, Kimberly Halkett, víctima de doxxing en 2020.
Los atacantes obtienen esta información tanto de webs públicas como mediante actos de piratería informática. La información publicada puede incluir direcciones particulares, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y contenido de redes sociales. No solo se ven afectadas las propias víctimas, sino que, en algunos casos, sus familiares, compañeros de trabajo y amigos también pueden convertirse en objetivos.
Medidas preventivas
- Reforzar la seguridad de las cuentas: Los periodistas deben proteger rigurosamente todas las cuentas que contengan información sensible, utilizando contraseñas seguras, nombres de usuario diferentes y activando la autenticación en dos pasos para dificultar el acceso de los piratas informáticos.
- Evitar la recopilación de datos en línea: Se aconseja que los periodistas descarguen programas como Privacy Badger o Ghostery, que les permiten utilizar Internet sin que terceros rastreen ni recopilen sus datos. También se anima a los periodistas a eliminar periódicamente su información personal de los proveedores de datos como WhitePages y LexisNexis (servicio de pago).
- Eliminar información antigua: Todo lo que un periodista haya publicado en el pasado —en blogs antiguos, cuentas previas en redes sociales, etc— podría contener información de interés para los doxxers. Los periodistas deben preguntarse si sigue siendo necesario mantener esta información en línea y, en caso contrario, eliminarla.
- Evitar publicar información personal: La mejor forma de prevenir el doxxing es evitar publicar nueva información personal o identificativa susceptible de utilizarse en contra de un/a periodista, como su geolocalización o su dirección de correo electrónico. Otra medida de protección consiste en limitar la audiencia en las redes sociales, de modo que solo un grupo de personas de confianza pueda ver el contenido privado.
- Buscar periódicamente su propio nombre: Los periodistas deben buscar regularmente su propio nombre en Internet y configurar alertas para estar al tanto de cuándo y dónde aparece. Esto se puede hacer en Pastebin, donde se publica gran parte del material pirateado, así como en Google y Mention.
- Denunciar los ataques a los proveedores de servicios: La publicación de datos personales sensibles constituye una violación de los derechos de la persona en la mayoría de los países. Los periodistas deben denunciar el doxxing a las plataformas y a los operadores de sitios web, con apoyo legal si es necesario. Las posibilidades de que el autor de la maniobra de doxxing sufra consecuencias son bastante altas en las redes sociales (desde la eliminación de su cuenta hasta acciones legales).
Leer Parte 1: “Stalking” y “swatting”
Leer Parte 2: Ataques DDoS y “mail bombing”