Más de 120 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la ACLU (Unión por las Libertades Civiles de EEUU) y Amnistía Internacional USA, se han unido para publicar una advertencia con recomendaciones de viaje ante la celebración del Campeonato del Mundo de la FIFA 2026 en Estados Unidos, en la que instan a los aficionados, jugadores, periodistas y demás visitantes a “actuar con precaución”. Reporteros Sin Fronteras (RSF) figura entre los firmantes de este aviso, que puede servir como guía práctica para los profesionales de los medios que cubran el Mundial.
La nota de advertencia alerta sobre los riesgos derivados de lo que las organizaciones describen como una escalada de la represión migratoria bajo la administración Trump: denegaciones de entrada, arrestos o detenciones, aumento de las restricciones de viaje, control de las redes sociales, discriminación racial e incremento de la vigilancia. Además, avisa sobre un recrudecimiento de los riesgos para los colectivos minoritarios y recuerda las prohibiciones de viaje vigentes que afectan a los nacionales de varios países participantes.
La coalición firmante insta a la FIFA a obtener garantías concretas en materia de derechos humanos por parte de las autoridades estadounidenses, y critica a sus dirigentes por sus estrechos vínculos con la administración Trump. Aunque la FIFA reitera su compromiso con los derechos humanos internacionalmente reconocidos, las organizaciones que operan en este ámbito advierten de que el torneo podría convertirse en “un escenario de represión” si no se establecen salvaguardias más sólidas.
Se aconseja a los periodistas y demás viajeros que tomen precauciones, como proteger sus dispositivos, limitar el acceso a datos sensibles y mantenerse en contacto con redes de contactos de confianza.
“Cada cuatro años, miles de millones de personas dirigen su atención a la Copa del Mundo y a los países anfitriones. Los periodistas son esenciales para contar este evento tanto dentro como fuera del campo. Lamentablemente, en Estados Unidos, los reporteros se enfrentan a obstáculos cada vez mayores, desde la incertidumbre sobre los visados hasta las preocupaciones por la seguridad. La FIFA y los gobiernos anfitriones deben garantizar la libertad y la seguridad de los periodistas antes, durante y después de la Copa del Mundo de 2026”.
Clayton Weimers. Director Ejecutivo, RSF Norteamérica.
A la luz del deterioro de la situación de los derechos humanos en Estados Unidos y ante la falta de medidas significativas y garantías concretas por parte de la FIFA, las ciudades anfitrionas o el Gobierno de Estados Unidos, las organizaciones abajo firmantes emiten esta nota de advertencia de viaje dirigida a los aficionados, jugadores, periodistas y demás visitantes que viajen a Estados Unidos o se desplacen por el país con motivo de la Copa Mundial Masculina de la FIFA de junio de 2026. Los partidos de la Copa del Mundo se disputarán en 11 ciudades diferentes de Estados Unidos, las cuales, al igual que muchas otras localidades, ya han sido blanco de la violenta y abusiva campaña de represión migratoria de la administración Trump. El impacto de estas políticas varía según la localidad. Si bien el creciente autoritarismo y la violencia cada vez mayor de la administración Trump suponen graves riesgos para todos, las personas pertenecientes a comunidades de inmigrantes, grupos raciales y étnicos minoritarios y la comunidad LGBTQ+ han sido y siguen siendo objeto de un trato desproporcionado y se ven especialmente afectadas por las políticas de la administración y, como tales, son las más vulnerables a la hora de sufrir perjuicios graves si viajan a Estados Unidos o dentro del país. Esta nota de advertencia insta a los aficionados, jugadores, periodistas y demás visitantes a actuar con precaución y a contar con un plan de contingencia para emergencias cuando se desplacen a Estados Unidos o dentro del país.
ADVERTENCIA: Las personas pueden verse expuestas a los siguientes riesgos y daños, en violación de las obligaciones de los Estados Unidos en materia de derechos humanos en virtud del derecho nacional e internacional:
- Denegación arbitraria de la entrada y riesgo detención y/o deportación de ciudadanos no estadounidenses, incluso aquellos con autorización previa del Gobierno de Estados Unidos. Un visado o un ESTA no garantizan la admisión, y los funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU tienen amplia discrecionalidad para admitir, detener o denegar la entrada en los puertos de entrada. Para las personas transgénero y no binarias que viajen a Estados Unidos, los memorandos y reglamentos federales recientes sugieren que los viajeros deben solicitar los visados utilizando el sexo asignado al nacer. De no hacerlo, podrían correr el riesgo de un mayor escrutinio o de que se les deniegue la entrada a Estados Unidos.
- Restricciones y limitaciones ampliadas para viajar y entrar en Estados Unidos. A partir de enero de 2026, la administración Trump restringió y limitó por completo la entrada de nacionales de 19 países: Afganistán, Burkina Faso, Birmania, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, Malí, Níger, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen. Las restricciones y limitaciones totales se extienden también a las personas con documentos de identidad expedidos por la Autoridad Palestina. Existen restricciones parciales para los nacionales de 20 países: Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Burundi, Costa de Marfil, Cuba, Dominica, Gabón, Gambia, Malaui, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Togo, Tonga, Turkmenistán, Venezuela, Zambia y Zimbabue.
- Examen invasivo de las redes sociales y registros de dispositivos electrónicos como parte del proceso de admisión en Estados Unidos. La administración Trump ha instaurado controles de redes sociales para determinadas categorías de solicitudes de visado, incluidos los visados de trabajo y estudios para personas no migrantes, exigiendo a los solicitantes que hagan públicas sus cuentas para su revisión por parte del Departamento de Estado. La nueva política vigila específicamente los contenidos que la administración Trump considera “antiamericanos” o “antisemitas”. En términos generales, el Departamento de Seguridad Nacional tiene amplios poderes para registrar los dispositivos electrónicos de los visitantes en los puertos de entrada.
- Aplicación violenta e inconstitucional de las leyes de inmigración, incluyendo la discriminación racial y otros tipos de discriminación por parte de las fuerzas de seguridad. En el último año, la administración Trump ha desplegado agentes federales de inmigración en ciudades de todo el país, con numerosas fuerzas federales militarizadas en Los Ángeles, California; Portland, Oregón; Washington, D.C.; Chicago, Illinois; Charlotte, Carolina del Norte; y, más recientemente, el área metropolitana de Minneapolis y St. Paul, en Minnesota, sembrando incertidumbre, miedo y trauma en las comunidades. En Minnesota, por ejemplo, agentes federales enmascarados y armados han llevado a cabo arrestos y detenciones ilegales generalizados basados en la raza, la etnia y el origen nacional, contra personas somalíes y latinas y aquellas percibidas como tales, sin ninguna información relevante sobre la ciudadanía o el estatus migratorio de las personas. En muchos lugares del país, se ha delegado en las fuerzas del orden locales y estatales la aplicación de la ley de inmigración civil, mediante acuerdos 287(g), que permiten al ICE delegar ciertas funciones de control de la inmigración a las fuerzas de seguridad estatales y locales. A finales de marzo, la administración Trump también desplegó agentes del ICE en aeropuertos de todo Estados Unidos.
- Represión de la libertad de expresión y de la protesta y aumento de la vigilancia. Los agentes de las fuerzas de seguridad han intimidado, acosado y utilizado la fuerza contra manifestantes en represalia por su actividad de expresión protegida, incluso contra manifestantes que observaban la aplicación ilegal de la ley de inmigración. La violencia a manos de las fuerzas del orden se intensificó cuando agentes federales utilizaron la fuerza letal y mataron a Renee Good y Alex Pretti en Minnesota. Otros casos involucran a las siguientes víctimas: Rubén Ray Martínez, Keith Porter y Silverio Villegas González. Se ha detenido a periodistas por su cobertura de las protestas. Además, tal y como destacaron más de 90 organizaciones de la sociedad civil en una carta de julio de 2025 dirigida a la FIFA, las personas que expresan opiniones políticas divergentes de las del actual Gobierno, incluido el activismo en apoyo de los derechos de los palestinos, siguen corriendo el riesgo de sufrir detenciones arbitrarias y deportaciones. Por último, las fuerzas del orden han aplicado y siguen aplicando diversas estrategias de vigilancia, como drones, software de reconocimiento facial y vigilancia telefónica, como parte de su actuación policial en las protestas.
- Riesgo grave de sufrir tratos crueles, inhumanos o degradantes y, en algunos casos, de muerte, mientras se encuentran en centros de detención de inmigrantes o bajo custodia. Datos recientes de principios de febrero de 2026, indican que 68.289 personas se encuentran actualmente recluidas en centros de detención del ICE. Desde principios de 2026, 17 personas han fallecido bajo custodia del ICE. En 2025, fueron 32 personas las que murieron siendo custodiadas por el ICE. Las personas recluidas en centros de detención del ICE han denunciado un acceso limitado o inadecuado a servicios jurídicos y a atención médica esencial.
Por ello, las organizaciones abajo firmantes recomiendan a quienes viajen a EEUU o se desplacen dentro del país:
- Consultar recursos de la ACLU (Unión Americana por las Libertades Civiles) (“Derechos de los inmigrantes”), el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (“Detenciones de inmigrantes en aeropuertos”), Amnistía USA (“Cómo mantenerse a salvo ante el ICE”) u otros recursos de “Conozca sus derechos” para obtener información sobre los derechos y protecciones constitucionales al interactuar con las fuerzas del orden.
- Proteger los dispositivos electrónicos, por ejemplo, eliminando la información confidencial de los teléfonos y desactivando el reconocimiento facial o las contraseñas de huella dactilar.
- Informar a familiares, amigos y/o colegas de confianza de los planes de viajar a Estados Unidos y dentro del país, incluyendo fechas y destinos. Se recomienda descargar la aplicación móvil ReadyNow! de Human Rights First para avisar a los contactos de confianza en caso de una posible detención.
- Los periodistas que cubran el Mundial de fútbol pueden consultar los recursos del Comité para la Protección de los Periodistas o de Reporteros Sin Fronteras para obtener información sobre cómo mantenerse a salvo al entrar en EEUU y mientras informan dentro del país. Los periodistas también pueden enviar un mensaje de texto al chatbot de seguridad para periodistas del CPJ para acceder a información detallada sobre seguridad (enviar “hello” al +1-206-590-6191).
La nota de advertencia completa está disponible aquí: https://www.aclu.org/documents/2026-world-cup-travel-advisory